Parasito

Desde mi niñez, he conocido mujeres aguerridas que pueden soportar a un parásito al lado, y sí, cuando digo parásito me refiero a esa clase de hombre cuyo único objetivo en la vida es ser mantenido, aquellos que no se preocupan por levantar un solo dedo en pro de hacerse cargo de su bienestar o por lo menos, no se esfuerza en lo minimo por tratar de conseguir dinero para mantenerse.

Si te detienes a escuchar sus historias sabrás que dicho personaje en la epoca de conquista fue un principe, un hombre que recurrio a todo su bagaje de seducción, romanticismo y otras lides, para hacerle creer a la mujer que es tan especial para él por el simple hecho de necesitarla, ya que ella es su tabla de salvación. Con el tiempo, pasa a convertirse en sapo, un batracio que lo único que quiere es estar tirado en cama, viendo ESPN y no haciendo nada.

Vestido a la moda con ropa de marca, perfumado con las mejores fragancias y listo para dar el salto cuando menos se le espere, es un tipo realmente engatusador y hará que todos, amigos o familiares, caigan rendidos bajo sus dotes de halagos. Simplemente lo adorarán.

Siempre tiene empresas desconocidas, compañeros fantasmagóricos o está por cerrar el negocio del siglo, para lo cual necesita una ayudita y no dudara en pedirla a su ‘lifesaver’.

Conozco a uno de estos parásitos de primera mano, siempre lo alimentan, lo cuidan, lo visten, pero cuando se le pide un favor -un abreme la puerta, un cargame esta bolsa que es pesada- putea y reputea, se acuerda del esfuerzo titanico que tuvo que hacer para cargar una simple bolsa de mercado y nombra a todos los santos habidos y por haber.

Ahora aclaro, que seguro mas de uno dirá por allí que soy de las que piensa que el hombre tiene que pagar todo o hacer todo en casa, no, simplemente no creo que este bien que se dediquen XX años a ser mantenidos por sus mujeres bajo la excusa de que ‘este sistema laboral es muy cruel con ellos’ o ‘que no sirven para tener jefes’.

Es gracias a este tipo de ‘espécimen’, la razón por la cual algunas no le tenemos confianza al genero masculino. Por suerte, a pesar de mi mala suerte a la hora de elegir parejas, no me he topado con el primero de este grupo y espero eso se mantenga asi.

Tengan cuidado con esta clase de batracios

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: